sábado, 17 de marzo de 2018

singularidad desnuda 2º parte

Imagina que tienes delante una puerta que te lleva a una habitación donde se esconden las respuestas a todas tus preguntas más trascendentales, entrarías ¿no?
Ahora bien, si pasas por esa puerta, sabes que quedarás encerrado allí para siempre, conociendo todas las respuestas pero sin poder salir de allí para vivir el resto de tus días con esa información. ¿Entrarías aún así? Es un juego un poco macabro, ¿verdad?
Pues algo parecido parece que ocurre en nuestro Universo. La habitación representa las singularidades espacio temporales, y la puerta lo que se denomina horizonte de sucesos. Pero, ¿qué esconden éstas singularidades? Se cree que en estas regiones del espacio-tiempo está la respuesta a las mayores preguntas que se plantea la física moderna, ¡casi nada!
Si esto es así, sería una auténtica broma macabra de la naturaleza. Estas puertas tan especiales no nos permitirían echar un ojo a lo se esconde en las singularidades, permaneciendo así como un misterio, que en principio, sería imposible de resolver. ¿Qué sabemos realmente de estos lugares? ¡Vamos a verlo!

La culpa es de Einstein

Publicadas por primera vez en 1915, las ecuaciones de Einstein son las responsables de la aparición de las singularidades espacio temporales. Son un conjunto de 10 ecuaciones que describen la geometría del espacio-tiempo en términos de la energía que ésta contiene, definen la teoría de la Relatividad General.
Es el contenido de energía el que le dice al espacio-tiempo qué geometría adoptar, y a su vez, éste le dice a la energía qué dinámica llevar, en un proceso alimentado por una maravillosa comunicación mutua de ambos. Si quieres entender un poquito más qué llevó a Einstein a tal idea, te recomendamos que leas nuestro post: ¿qué es realmente la gravedad?
En este post, sin embargo, vamos a ahondar un poquito más en el concepto de geometría del espacio-tiempo y para esto, vamos a introducir la noción de la métrica.
Ecuaciones de Einstein. La parte izquierda de la igualdad nos habla de la geometría del espacio y el tiempo, mientras que la parte derecha de la energía que ésta contiene. La métrica es esa “g” minúscula que aparece en el lado izquierdo de las ecuaciones.

La métrica

La métrica es un objeto matemático que captura toda la información sobre sobre la geometría del espacio-tiempo, así como su estructura causal. Es decir, la métrica nos define las nociones de distancia entre dos puntos cualesquiera del espacio-tiempo. También nos define el volumen, la curvatura, los ángulos, y lo que quizá sea más importante de todo, separa el pasado del futuro de una forma causal (o lo que es lo mismo, teniendo en cuenta que nada puede viajar más rápido que la luz en el vacío).
Podemos pensar que la métrica es como la representación matemática de una regla que mide distancias. Funciona de la siguiente manera: primero selecciono una región del espacio-tiempo, luego se lo doy a la métrica (me refiero a meter los numeritos como hacemos con una función), y ésta me devuelve toda la información acerca de las distancias, es decir, de la curvatura de la región.

Las singularidades y horizontes

La característica principal que define una singularidad es que la curvatura asociada a la métrica se hace infinito, es decir, que la nociones geométricas de las que hablábamos dejan de tener sentido, se vuelven “locas”.
La singularidades se dan, por ejemplo, en el Big Bang, en los agujeros negros, y en el Big Crunch (que puede ser considerado como una fusión de agujeros negros). Pero también podrían aparecer en lo que se conocen como singularidades desnudas. ¡Esto es lo que nos interesa! La diferencia entre un agujero negro y una singularidad desnuda es que el primero posee un horizonte de sucesos mientras que el segundo no está protegido por tal frontera. Es decir, como decíamos al comienzo del post, no hay puerta especial que no nos permita volver atrás.
Éste “inconveniente” horizonte se define como la frontera que rodea una singularidad (no desnuda) y a partir de la cual nada que la atraviese puede retornar, volver su camino atrás. Ningún observador que atraviese un horizonte de sucesos podría enviar información fuera de él.
La singularidad en un agujero negro, por lo tanto, estaría “protegida” por su horizonte de sucesos de tal forma que si uno envía una señal para observar el interior, ésta jamás podrá salir de nuevo para llegar a su destino fuera del agujero negro. Sin embargo, este no parece ser el caso de las singularidades desnudas. Éstas, en caso de existir, estarían “desprotegidas”, pudiendo así desvelarnos las maravillas que allí se esconden


Representación de cómo se vería un agujero negro. La zona negra del centro representa el interior del horizonte de sucesos. Al no poder salir nada, incluida la luz, de esa región hace que la veamos negra. Crédito: Ute Kraus/Wikipedia

Singularidades des


nudas vs Agujeros negros


La primera solución de las ecuaciones de Einstein que describía explícitamente un agujero negro se debió a Oppenheimer y Snyder en 1939, y trataba con el colapso gravitacional de una nube de polvo esférica. Esta solución posee una singularidad. Sin embargo, ésta no era visible desde el exterior ya que predecía la existencia de un horizonte de sucesos que prevenía de tal situación. En palabras de Roger Penrose: “era tentador creer que esta solución describía una situación genérica, sin embargo, posee una simetría esférica y por lo tanto, no es obvio que sea realmente representativo”.
Lo que Penrose nos quiere decir es que el cálculo que hicieron Oppenheimer y Snyder hacía uso de una suposición: la nube de polvo es perfectamente esférica. Esto quiere decir que no podemos concluir que los resultados del cálculo valgan para el caso de una nube de polvo no esférica.
Resolver las ecuaciones de Einstein es terriblemente complicado, lo que hace que a menudo se traten de buscar respuestas a preguntas a nivel general, es decir, sin tener que resolverlas explícitamente. Así pues, los físicos teóricos se pusieron manos a la obra para tratar de estudiar de forma genérica las singularidades.
Hacia 1965, el propio Penrose fue capaz de establecer (sin asumir la mencionada simetría esférica) que la existencia de un horizonte de sucesos implicaba la existencia de una singularidad en el interior de éste. Ese mismo año, un joven que ya despuntaba en la comunidad científica, un tal Stephen Hawking (igual te suena de algo), fue capaz de demostrar algo similar bajo condiciones ligeramente diferentes.
Parecía claro por entonces que la presencia de un horizonte de sucesos implicaba la existencia de una singularidad, pero ¿implica la existencia de una singularidad la presencia de un horizonte de sucesos? Nació así uno de los debates más intensos e interesantes acerca de la naturaleza del espacio-tiempo, y que aún a día de hoy sigue sin tener una respuesta clara.

La censura cósmica

Como los mismos Penrose y Hawking nos comentan en su libro La naturaleza del espacio y el tiempo, la existencia de las singularidades desnudas es tremendamente molesta para un sector de la física. En esencia, si existen, la física dejaría de ser determinista, es decir, perdería su poder de predicción y no podríamos describir la evolución del Universo a partir de unas condiciones iniciales.
Esto es fácil de entender. Si, como decíamos, mi métrica se vuelve “loca” en las singularidades, no podré usar la Relatividad General para describir estas regiones. Esto puede significar dos cosas. O bien que tengo una teoría que puedo usar para describir las cosas que pasan en todo el Universo menos en esas regiones, o bien que la Relatividad General no es la teoría final de la gravedad y necesito algo más para poder saber con precisión qué pasa en esas regiones.
Así pues, Penrose estableció en 1969 la hipótesis de censura cósmica (una hipótesis es una suposición ad hoc, o lo que es lo mismo, un porque a mi me apetece) que básicamente reza que las singularidades han de estar “protegidas” por un horizonte de sucesos, o lo que es lo mismo, que las singularidades desnudas no pueden existir

De esta forma, aunque la física perdería su poder predictivo esto solo pasaría en regiones finitas alrededor de las singularidades (interior del horizonte de sucesos), sin embargo, fuera de estas regiones la física sería perfectamente determinista. Como se puede apreciar, el debate no se restringe a una discusión acerca de la existencia de un tipo de solución de las ecuaciones de Einstein, si no que adquiere un nivel superior, pasa a ser un inquietante interrogante acerca del determinismo de la física.
Al principio, el propio Penrose trató de buscar contraejemplos a su hipótesis, pero no consiguió nada satisfactorio. En tono jocoso Hawking mencionó que la prueba más sólida de que la hipótesis de censura cósmica es verdadera es que Penrose no consiguió tumbarla, a lo que éste respondió: “¡me parece un argumento muy débil!”
Lo cierto es que parecen existir ejemplos tanto a favor como en contra de la censura cósmica, y lo que quizá es más intrigante es que a día de hoy se cree que podría estar relacionada con la gravedad cuántica, la piedra filosofal de la física teórica.

Censura fuerte y censura débil

En la actualidad existen dos versiones de la hipótesis de censura cósmica: la fuerte y la débil. Como su propio nombre indica, la hipótesis fuerte es más restrictiva que la débil. Para esbozar la diferencia esencial entre ambas, vamos a considerar un espacio-tiempo sujeto a un contenido de materia razonable, es decir, un contenido que nos permita resolver las ecuaciones de Einstein bajo consideraciones físicas razonables, por ejemplo, el vacío de materia-energía.
La hipótesis de censura cósmica fuerte implica que un espacio-tiempo de este tipo puede ampliarse a uno que este libre de singularidades desnudas. Por otro lado, la hipótesis débil nos dice que en caso de existir las singularidades desnudas éstas han de esconderse detrás del horizonte de sucesos de un agujero negro.
Como vemos, la hipótesis fuerte asegura la no existencia de singularidades desnudas, mientras que la débil acepta su existencia pero de alguna manera las esconde donde no puedan ser vistas. De hecho, igual alguien recuerda la escena de la película Interstellar en el que Romilly (interpretado por David Gyasi) le dice a Cooper (Matthew McConaughey) que dentro de Gargantua (el agujero negro) está la singularidad desnuda. Un guiño a la hipótesis de censura cósmica débil.
En el marco de la Relatividad General existen tanto ejemplos que apoyan la hipótesis como ejemplos que la refutan. En el año 1973 Penrose derivó una serie de desigualdades que habrían de cumplirse en caso de que la censura cósmica fuera verdadera. No obstante, se han encontrado soluciones tanto analíticas como numéricas a las ecuaciones de Einstein que no apoyan la idea de la censura cósmica. Este tipo de soluciones siempre adolecen de falta de generalidad, es decir, siempre son ejemplos concretos de situaciones físicas que podrían no corresponder con realizaciones de nuestro Universo.
En esta misma dirección, el físico Gary Horowitz apuntó que la veracidad de la hipótesis de censura cósmica podría estar relacionada con la constante cosmológica. Esta constante no es más que un término añadido a las ecuaciones de Einstein para dar cuenta de la aceleración en la expansión del Universo. Horowitz demostró que si la constante cosmológica es positiva (como cualquier otra constante ésta puede, en principio, ser mayor, menor, o igual a cero) las desigualdades de Penrose no se cumplían, y por lo tanto la hipótesis de censura cósmica era falsa.
Este hecho pone de manifiesto la posibilidad de una intrigante relación entre la aceleración del Universo y la naturaleza de las singularidades que éste contiene. De cualquier manera, a día de hoy no se entiende el origen de esta expansión acelerada y, por lo tanto, es difícil sacar conclusiones en este contexto.

Nos queda lo mejor, what a time to be alive!

Como hemos mencionado, se cree que las singularidades del espacio-tiempo podrían esconder uno de los mayores misterios de la física moderna, la gravedad cuántica. Quizá nuestro desconcierto entorno al concepto de singularidad no sea más que un reflejo de nuestra ignorancia acerca de como la gravedad funciona en casos extremos. De hecho esto es muy muy probable.
Queda un largo y apasionante camino que andar a nivel teórico para acercarnos a un mayor conocimiento de la naturaleza del espacio y el tiempo. Ahora nada parece tener sentido del todo, sin embargo, este podría ser sólo el estadio previo a un gran salto que revolucionaría no solo la física, sino también el paradigma de la razón humana, ese que moldeará al Ser Humano del futuro.

Primera detección directa de cambios en la superficie de Ceres


Las observaciones de Ceres han detectado variaciones recientes en su superficie,
revelando que el único planeta enano en el sistema solar interno es un cuerpo dinámico
que continúa evolucionando.
La misión Dawn de la NASA ha encontrado depósitos recientemente expuestos que nos
brindan nueva información sobre los materiales en la corteza y cómo están cambiando,
según dos artículos publicados en Science Advances que documentan los nuevos
hallazgos.
Las observaciones obtenidas por el espectrómetro de mapeo visible e infrarrojo (VIR) en la
nave espacial Dawn encontraron previamente hielo de agua en una docena de sitios en
Ceres. El nuevo estudio reveló la abundancia de hielo en la pared norte de Juling Crater, un
cráter de 20 kilómetros de diámetro. Las nuevas observaciones, realizadas desde abril
hasta octubre de 2016, muestran un aumento en la cantidad de hielo en la pared del
cráter.
"Esta es la primera detección directa de cambios en la superficie de Ceres", dijo en un
comunicado Andrea Raponi del Instituto de Astrofísica y Ciencias Planetarias en Roma.
Raponi dirigió el nuevo estudio, que encontró cambios en la cantidad de hielo expuesto en
el planeta enano. "La combinación de Ceres moviéndose más cerca del Sol en su órbita,
junto con el cambio estacional, desencadena la liberación de vapor de agua del subsuelo,
que luego se condensa en la pared fría del cráter. Esto provoca un aumento en la
Primera detección directa de cambios
en la superficie de Ceres
 El calentamiento también podría causar deslizamientos de
tierra en las paredes del cráter que exponen manchas de hielo fresco ".
Combinando observaciones químicas, geológicas y geofísicas, la misión Dawn está
produciendo una visión completa de Ceres. Datos previos habían mostrado que Ceres
tiene una corteza de aproximadamente 40 kilómetros de espesor y es rica en agua, sales y,
posiblemente, compuestos orgánicos.
En un segundo estudio, las observaciones de VIR también revelan nueva información sobre
la variabilidad de la corteza de Ceres y sugieren cambios superficiales recientes, en forma de
material recién expuesto.
Dawn encontró previamente carbonatos, comunes en la superficie del planeta, que se
formaron dentro de un océano. Los carbonatos de sodio, por ejemplo, dominan las regiones
brillantes en Occator Crater, y se ha encontrado material de composición similar en Oxo
Crater y Ahuna Mons.
Este estudio, dirigido por Giacomo Carrozzo del Instituto de Astrofísica y Ciencias
Planetarias, identificó 12 sitios ricos en carbonatos de sodio y examinó en detalle varias
áreas de unas pocas millas cuadradas que muestran dónde está presente el agua como
parte de la estructura de carbonato. El estudio marca la primera vez que se ha encontrado
carbonato hidratado en la superficie de Ceres, o cualquier otro cuerpo planetario además de
la Tierra, brindándonos nueva información sobre la evolución química del planeta
enano.
El hielo de agua no es estable en la superficie de Ceres durante largos períodos de tiempo
a menos que esté oculto en las sombras, como en el caso de Juling. De forma similar, el
carbonato hidratado se deshidrataría, aunque a lo largo de un período de tiempo más
largo de unos pocos millones de años.
"Esto implica que los sitios ricos en carbonatos hidratados han estado expuestos debido a
la actividad reciente en la superficie", dijo Carrozzo.
La gran diversidad de materiales, hielo y carbonatos, expuestos a través de impactos,
desprendimientos de tierra y criovulcanismo sugiere que la corteza de Ceres no es
uniforme en su composición. Estas heterogeneidades se produjeron durante la
congelación del océano original de Ceres, que formó la corteza, o más tarde como
consecuencia de grandes impactos o intrusiones criovolcánicas.
"Los cambios en la abundancia de hielo de agua en un corto período de tiempo, así como
la presencia de carbonatos de sodio hidratados, son una prueba más de que Ceres es un
organismo geológicamente y químicamente activo", dijo Cristina De Sanctis, líder del
equipo VIR en el Instituto de Astrofísica y Ciencia Planetaria.

Rusia afirma que podrá viajar de la Tierra a Marte en 45 días con un motor nuclear

Se asemeja más a un movimiento de ciencia ficción para captar inversores que una realidad palpable, pero una compañía rusa, Rosatom, afirma que tiene la clave para viajar a Marte en un abrir y cerrar de ojos. Lo hará gracias a un cohete con un motor nuclear capaz de cubrir la distancia en 45 días y que se podría lanzar con el combustible necesario tanto para el trayecto de ida como para el de vuelta.
Lo ha explicado la corporación nuclear rusa en un comunicado del que se ha hecho eco Wired y en el que se marca una fecha en el horizonte: 2018. Ese será el año en el que probará la primera versión de un motor nuclear que, aseguran, revolucionará el acceso al espacio. ¿Cómo? Cortando de manera drástica el combustible necesario para alimentar los propulsores. En la carrera por acceder al espacio, el peso es un elemento clave que encierra una paradoja: cuanto más pesa una nave más combustible se necesita para lanzarla más allá de la gravedad terrestre.
Un motor nuclear cambiaría el paradigma espacial y acortaría los viajes tanto a Marte como a otros destinos dentro del Sistema Solar
"Instalar un motor nuclear permitirá viajar a Marte en un mes y medio y regresar a casa, ya que la nave tendrá la habilidad de maniobrar en el espacio", ha explicado Sergei Kirienko, director general de Rosatom. En la actualidad, las sondas y 'rovers' que se envían al planeta vecino no se envían con combustible para regresar a la Tierra en gran medida porque las misiones están planificadas de esta manera.
La firma rusa tiene un presupuesto de unos 215 millones de dólares para trabajar durante los próximos diez años en un motor mucho más eficiente que los RS-25 que, por ejemplo, alimentarán al SLS, el cohete con el que la NASA pretende mandar la primera tripulación a Marte y cuyo primer vuelo está previsto para 2018.
Según Rosatom, un motor nuclear permitirá que el ser humano pueda enfrentarse a "los retos espaciales del siglo XXI": la recogida de basura espacial, el transporte de mercancías o el desvío de asteorides que puedan poner en peligro la seguridad de nuestra especie. 

Un vehículo listo para 2025

La compañía comenzó a trabajar en la tecnología en 2010 y ha hecho públicos sus avances seis años más tarde debido a la crisis financiera que atraviesa Rusia. Una crisis que ha puesto en peligro el programa espacial del país y que ha empujado a Rosatom a lanzarse a la búsqueda de inversores que les permitan hacer realidad el proyecto sin tener que depender en exceso de los vaivenes de una economía castigada en los últimos años.

Los motores RD-107, que propulsan los Soyuz-FG, son los más fiables construidos por Rusia hasta la fecha. (Wikipedia)
Los motores RD-107, que propulsan los Soyuz-FG, son los más fiables construidos por Rusia hasta la fecha. (Wikipedia)
De salir adelante, el proyecto tendrá un vehículo listo en 2025. No será el primero, ya que la Unión Soviética ya envió satélites al espacio durante los años sesenta y setenta impulsados por motores nucleares.
El reto consiste en enviar cargas pesadas y no 'pequeños' satélites como los que se enviaban décadas atrás. Si la corporación nuclear rusa lo consigue, habrá liderado un avance crucial en la conquista del espacio. Hasta que tengamos una prueba palpable, un motor nuclear que permita al hombre pisar la superficie de Marte seguirá siendo ciencia ficción.

Por qué el polémico motor EmDrive es realmente imposible según la física


Se llama EmDrive y es un motor supuestamente revolucionario que la “NASA” ha probado con éxito. Es casi “mágico”: no necesita combustible y en teoría podría llevarnos a Marte en semanas en lugar de meses. ¿Fascinante? Lo sería si no fuera una idea tan rocambolesca como imposible que viola todas las leyes de la física.

¿Qué es?

El motor EmDrive es originalmente idea del inventor e ingeniero aeronáutico británico Roger Shawyer. Hace 15 años Shawyer creó una especie de caja de resonancia metálica de forma cónica y conectada a un magnetrón (aparato que transforma la energía eléctrica en electromagnética en forma de microondas), dentro de la cual hizo rebotar microondas. Dado su particular diseño, más ancho por un lado que por otro, Shawyer aseguró que en sus experimentos había logrado conseguir algo revolucionario: una propulsor capaz de generar un mínimo empuje, casi imperceptible (solo unos micronewtons), pero existente. Es decir, la primera vez en la historia que se habría inventado un motor que no necesitaría combustible.
Este era el EmDrive en los primeros experimentos de Shawyer:
El EmDrive pasó inadvertido durante años. Nadie creyó la invención de Shawyer porque entre otras cosas violaba por completo la primera y tercera ley de Newton (más sobre eso en breve). Pero eso no impidió que otros científicos probaran el invento.Por un lado, un grupo de científicos chinos de la North Western Polytechnical University, en Xi’an, China, construyó y probó otra versión del EmDrive. Sorpresa: funcionó. En el 2012 publicaron un informe en el que confirmaban haber logrado un empuje de entre 70 y 720 milinewtons (mN). No demasiado pero suficiente, aseguraron, para impulsar un pequeño satélite.
Por otro lado, el estadounidense Guido Fetta (ojo, según él mismo, “experto en ventas y marketing con más de 20 años de experiencia”) construyó una tercera versión del EmDrive, lo llamó Cannae Drive, y convenció a varios empleados de una pequeña unidad de la NASA para probarlo. Aquí es cuando las cosas se pusieron interesantes. ¿Resultado? El año pasado los empleados de la NASA reportaron sus primeros hallazgos: funcionó. El problema: no sabían cómo ni por qué. En el informe aseguraron:
Los resultados de la prueba indican que la cavidad resonante RF, que es única como equipo de propulsión, produce una fuerza que no es atribuible a ningún fenómeno clásico electromagnético
La última vuelta de tuerca se produjo hace solo unos días, cuando el mismo grupo de empleados de la NASA, entre ellos el polémico ingeniero Harold G. White, aseguró haber probado el EmDrive en vacío y, sorpresa, también funcionó.
La prueba en vació era fundamental para demostrar que el impulso de experimentos anteriores no se debía a pequeñas turbulencias térmicas del aire. White y su equipo llegaron a obtener empujes en vacío de unos 50 micronewtons (μN) para 100 vatios de potencia. Según los cálculos de White, un motor EmDrive alimentado por un generador nuclear portátil de 2 megavatios permitiría a una nave tripulada llegar a Marte en tan solo 70 días. Es más, con tan solo 6 kilovatios de potencia (obtenidos mediante paneles solares) se generaría el impulso necesario para mantener un satélite geoestacionario en órbita indefinidamente.
Sobre el papel, revolucionario. La realidad: todo es pura especulación. El EmDrive ni se ha probado científicamente ni responde a las leyes más elementales de la física.

Una bofetada a Newton

El doctor en astrofísica Héctor Socasinvestigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, España, lo resume en conversación telefónica con Gizmodo en Español. Según él, todo es de momento una enorme bola de humo.

Se ha montado una gran polémica en torno a algo sobre lo que de momento no se sabe nada. No hay nada. Se han hecho experimentos pero ni están completamente documentados, ni se han validado por la comunidad científica ni la NASA se ha pronunciado oficialmente al respecto”, explica.
Efectivamente, el principal escollo del EmDrive que ha puesto a casi toda la comunidad científica en su contra es que viola directamente la ley de conservación del momento lineal. Esta ley, consecuencia del principio de acción y reacción, o tercera ley de Newton, establece que si la resultante de las fuerzas que actúan sobre un cuerpo es nula, su momento lineal permanece constante en el tiempo. En otras palabras: “Para que exista movimiento hay que empujar algo en la dirección contraria. El EmDrive funciona supuestamente sin empujar nada en la dirección contraria”, dice Socas con tono de sorna. Imposible según las leyes básicas de la física. Socas pone otro ejemplo para entenderlo mejor.
No hace falta irse a cosas misteriosas para propulsar un objeto sin combustible. Una forma muy sencilla sería expulsando fotones. Si utilizásemos una linterna en el vacío, teóricamente esta lanza luz por un lado, expulsa fotones, eso haría que se moviera hacia el lado opuesto. Si cogiéramos una nave con un generador nuclear de energía con 2 megavatios de potencia y convirtiésemos esa energía en luz, eso produciría un empuje de unos pocos micronewtons. La gran diferencia es que esto sí cumple la ley de conservación del momento lineal: emites algo en sentido contrario, fotones. En el caso del EmDrive no se emite nada en sentido contrario.

Experimentos no documentos, explicaciones imposibles

El otro punto débil de toda esta historia es la metodología y documentación de los experimentos llevados a cabo hasta ahora. Simplemente no es suficientecomo para que cualquier otro científico pueda replicar los mismos resultados y, de esta forma, probar que el motor EmDrive funciona de forma universal. Y no solo eso, las explicaciones que sí dan se basan en conceptos aún no fundamentados científicamente como el “plasma virtual del vacío cuántico”. ¿Qué demonios es el plasma virtual del vacío cuántico?
El vacío cuántico es un concepto teórico, pero bien aceptado. La radiación de Hawking sobre agujeros negros, formulada por Stephen Hawking, se basa en parte en el vacío cuántico. Este consiste en la creación durante breves instantes de pares de partículas y antipartículas a partir del vacío. Argumentan que el EmDrive en realidad sí impulsa algo, pero son partículas que existen en el vacío”, explica Socas. De lo que nadie tiene ni idea es qué es el “plasma virtual del vacío cuántico”.
Sean Carroll, físico del Instituto de Tecnología de California, es tajante en declaraciones a Discovery: “No existe tal cosa como el “plasma virtual del vacío cuántico. Hay un vacío, pero no hay nada parecido al plasma. Toda la teoría es simplemente una estupidez”.

Y aún hay más: un motor warp





Diversidad Galáctica

NGC 3175 se encuentra a unos 50 millones de años luz de distancia en la constelación de  Antlia (The Air Pump)  .  La galaxia se puede v...